2025-09-10
Los laboratorios modernos de histopatología dependen de equipos especializados para transformar las muestras de tejido en portaobjetos diagnósticos. Este artículo proporciona una descripción general profesional de cuatro instrumentos esenciales: procesadores de tejidos, deshidratadores, sistemas de inclusión y micrótomos. Comprender la función y la aplicación adecuada de estos sistemas es fundamental para mantener la precisión diagnóstica y la eficiencia del flujo de trabajo en cualquier departamento de patología.
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La estación de procesamiento de tejidos es la estación de trabajo inicial donde se examinan, describen y recortan las muestras para su posterior procesamiento. Los sistemas modernos incorporan funciones avanzadas para la bioseguridad y la eficiencia.
Los deshidratadores de tejidos automatizados eliminan el agua de las muestras a través de una serie de soluciones alcohólicas de concentración creciente, preparando los tejidos para la infiltración con cera de parafina.
Los sistemas de inclusión orientan las muestras de tejido deshidratadas en bloques de parafina fundida, que se solidifican para proporcionar soporte estructural para el seccionamiento por microtomía.
Los micrótomos son instrumentos de corte de precisión que seccionan los tejidos incluidos en parafina en láminas finas (típicamente 4-5μm) para montarlos en portaobjetos y teñirlos posteriormente.
Estos cuatro sistemas representan el núcleo del flujo de trabajo de procesamiento de tejidos en histopatología. Cuando se seleccionan y operan como un sistema integrado, aseguran la preservación de la morfología y la antigenicidad del tejido, lo cual es esencial para un diagnóstico histológico preciso. Las iteraciones modernas de estos instrumentos cuentan con automatización, integración digital y diseños ergonómicos que mejoran la eficiencia del laboratorio al tiempo que reducen la variabilidad técnica y la fatiga del operador.
La inversión en equipos de procesamiento de tejidos de alta calidad impacta directamente en la precisión diagnóstica, lo que convierte la selección y el mantenimiento adecuados de los equipos en componentes críticos de la gestión del laboratorio tanto en entornos de patología clínica como de investigación.